27 abr. 2010

“I Have a Dream”

Hay ocasiones en que uno hace las cosas sin pensar ni siquiera en las consecuencias. Esto fue precisamente lo que me pasó el lunes 19 de Abril al mediodía. Un amigo me dijo que tenía una entrada libre para el Inter-Barça en San Siro y que si quería, el sitio era para mí (Jordi Carrizo, El Deporte sin Secretos). No lo pensé un instante y unas horas después ya estaba de camino a Milán con cinco culés más. Por delante teníamos mil quilómetros pero nuestra ilusión y nuestras ganas parecían ser inmunes a la aventura que nos esperaba. Armados con mucha bebida y acomodados en una Volkswagen Westfalia con dos camas y nevera nos embarcamos en un viaje que jamás olvidaré.

Llegamos a las siete de la mañana sin apenas haber dormido y con ganas de montar una grande en la plaza del Duomo. Antes decidimos dormir un par de horas para recuperar fuerzas. Una vez ya estábamos listos, nos dirigimos a la plaza central de Milán. Cuando llegamos una marabunta de culés ya ocupaba el centro y pronto nos integramos en la fiesta. Primero fueron petardos y cánticos blaugranas, aunque al cabo de un rato los tifossi italianos nos acompañaron en un pique sano entre aficiones.

A las siete abandonamos la plaza y una hora y media más tarde (la comunicación entre el centro y el estadio es horrible) llegamos al estadio. Sin tiempo apenas para sentarnos sonó el pitido inicial y cuando todavía estábamos admirando ese bello y mítico estadio llegó el primero del Barça. La alegría fue inmensa y la rabia contenida tras el mal trato de la policía durante el trayecto fue lanzada hacia los aficionados interistas. Lo que no sabíamos era que más tarde su venganza nos hundiría. Al final 3 a 1 y un sinfín de burlas que jamás perdonaré.

La vuelta fue dura. Sobretodo porqué no nos dejaron salir del estadio hasta pasada la medianoche. Llegamos a Barcelona sobre las once de la mañana y tras otros mil quilómetros por autopista. Lejos de estar tristes, había algo que nos impedía pensar en la eliminación. Pronto descubrimos que era nuevamente la ilusión. Una sensación que jamás se pierde si uno confía en los suyos. Y pensándolo bien ¿Quién no cree en este Barça? ¿Quién no cree en estos jugadores? ¿Quién no cree en Guardiola? Desde luego no seré yo quien les falle. No seré yo quien se hunda. Por eso este miércoles mi voz será una de las cien mil que cantaran sin parar. Porqué una cosa es ser aficionado al fútbol, y otra muy diferente es serlo del Barça. Pensar en el Bernabéu no es una quimera, os lo aseguro.

¡Visca el Barça, la remontada es posible!

2 comentarios:

Jose Luis Rodríguez Beltrán dijo...

Vmos JOrdi, gran post!!! Espero que este miercoles en el Cmp Nou no pares de animar al Barça. Vamos!!! Es posible!

Gabriela Miranda dijo...

No será fácil pero los nuestros darán la cara. Ha llegado el día... ¡¡FORÇA BARÇA!!

Saludos.