La victoria en Levante (1-4) guarda un sabor agridulce para el Barcelona tras conocer el alcance de la lesión de Touré Yaya. Una rotura del bíceps femoral de la pierna izquierda mantendrá en el dique seco al marfileño durante cuatro semanas. Por tanto, siguiendo los cálculos del servicio médico del Barça, Touré se perderá los dos encuentros de Champions (Stuttgart y G. Rangers) de octubre y los cuatro partidos correspondientes a la Liga (Atlético, Villarreal, Almería y Valladolid). Si la previsión es correcta, el "24" del Barça podrá reaparecer en casa frente al Betis el 4 de noviembre.“Ha sido un jugador muy importante para nosotros hasta ahora”, reconocía Frank Rijkaard tras el partido en el Ciutat de Valencia. Y es que el marfileño no ha pasado desapercibido ni para el cuerpo técnico ni para el aficionado. Sus 191 cm de altura y sus 90 kg de peso se han convertido en un habitual en las alineaciones del Barça, siendo éste el pivote defensivo que tanto ansiaba el equipo blaugrana desde hacia dos temporadas. Desde que el Barcelona iniciara la competición oficial, Touré ha sido siempre titular: seis en Liga y uno en Champions, y tan solo ha sido sustituido en dos ocasiones (Santander y Sevilla). Esto hace un total de 611 minutos disputados y le convierten en el tercer jugador, detrás de Valdés y Abidal, más utilizado por el técnico holandés.
En el partido frente al Stuttgart Rijkaard ya habrá rotado a todos sus centrocampistas por la lesión del marfileño, indiscutible hasta entonces. La recuperación de Puyol facilitará el cambio de posiciones en el dibujo táctico, ya que previsiblemente Márquez adelantaría su posición y así volvería al pivote defensivo. Mientras, el capitán y Milito (o Thuram) serán el eje de la zaga barcelonista. “Tenemos jugadores capaces de jugar en esa posición” aclaró el técnico del Barça, sin embargo todos son conscientes del buen trabajo que realizaba Touré en el centro del campo y lo indispensable que se había convertido.Fotos: 1 y 2- Sport.
