19 oct. 2009

La calidad de un empate

En el mundo del fútbol un empate no suele conllevar aspectos positivos desde que se instauró la victoria por tres puntos (temporada 1995-1996). A pesar de ello, todavía existen empates –cada vez menos- con sabor a gloria. Un ejemplo fue el empate a cero goles que el F.C. Barcelona consiguió en Mestalla. ¡Bendito empate! Cierto que la victoria sabe mucho mejor, aunque no hubiera sido merecida por el juego ofrecido por los pupilos de Pep Guardiola. ¿A quién no le gusta ganar? A nadie. Pero no por empatar la jornada fuera un desastre. La inercia de este equipo dicta que no hay partido posible para marcar un x en su casillero, pero amigos que nadie os engañe: en Mestalla es uno de esos estadios que se va a sufrir y donde no perder, o léase poder empatar, es una gran faena. Otra lectura, también positiva, es la de comprobar que después de una jornada FIFA el Barça no se derrumba. Recordad los jugadores tocados: Henry, Ibrahimovic, Xavi, Puyol e Iniesta. De este modo que hay que saber valorar la calidad de un empate.


Foto (1): César Rangel/La Vanguardia

2 comentarios:

Albert dijo...

No se puede considerar malo el resultado, pero sí el juego del equipo. Aunque como dices, el virus fifa tuvo su papel.

DEP Andrés Montes.
Adéu!

Jose Luis Rodríguez Beltrán dijo...

@albert
Exacto el virus fifa hizo mella y weno, Mestalla es un camplo complicado siempre dificil de batallar y ganar. Buen resultado, seguimos líderes. Saludosss