21 feb. 2008

Con buen sabor de boca

La apuesta ofensiva y de buen juego le salió bien a Frank Rijkaard. Un gran partido firmaron los pupilos del holandés en la ida de los octavos de final en Celtic Park (2-3). El juego de toque, rápido, verticalidad y dinamismo recordó por momentos a aquél gran equipo que fue diluyéndose poco a poco hace dos años. Será fruto de una conjura colectiva o será porqué ante el Celtic todo salió. Tan solo una pega, la defensa que hasta entonces merecía todos los elogias de la temporada falló. No obstante, el Barça igualó el partido hasta en dos ocasiones para finiquitar el resultado con un gol que hacia justicia en el marcador.

Frank Rijkaard veía desde la granda cómo Ronaldinho recuperaba su alegría con una buena actuación y contribuía en la reactivación de la pulga Messi tras firmar dos goles decisivos. Los tridentes en can Barça siempre han traído malfario, por ello este funciona con cuatro puntas (tres en el terreno de juego y uno en la retaguardia). Henry firmó su primer gran gol en lo que va de temporada al estilo gunner y Eto’o contribuyó con su incansable galopada para dar el toque final a los de Glasgow. Pero la delantera no tan solo fue la línea recuperada, la presencia de Touré da respiro a los medio centros. Deco e Iniesta pudieron centrarse más en distribuir. Un, dos y tres toques, como mucho, para dar el balón al compañero. Juego rápido y fluido. Xavi también contribuyó.

Tras recuperar la línea delantera y media la pega fue la defensa. Dos llegadas y dos goles. Borrón y cuenta nueva porque si de algo presume este Barça es de encajar pocos goles. Así que con la eliminatoria medio encarrilada Frank y los suyos marcharon al vestuario con buen sabor de boca, como antes.

Foto: Scott Heppell, AP.

1 comentario:

Alba dijo...

Muy buen partido a nivel colectivo. Esta debe ser la actitud a mostrar cada encuentro. A ver si la saben mantener.
Un buen resultado, pero que no pueden confiarse en el partido de vuelta del Camp Nou.
Saludos